El banco Standard Chartered, socio de la Fórmula 1, ha estrenado «Move Ahead», un anuncio creado con inteligencia artificial generativa. Lo ha firmado la agencia Leo Singapore, con producción del estudio de IA londinense Misideal y de la productora Stink Shanghai. Dentsu se ha encargado de los medios y Goat, de la posproducción.
Lo llamativo es cómo empezó: con un boceto a lápiz.
Un coche dibujado a mano
La política del estudio Misideal impide usar fotografías de un monoplaza real de 2026 como referencia. «Nunca introducimos fuentes externas en nuestro trabajo», explica Marcello Costa, antiguo director de arte, socio de Misideal y codirector de la pieza junto a Airton Carmignani, de Stink.
La solución fue dibujar el coche. «Dibujé un coche a mano», cuenta Costa a The Drum. Después, el boceto se introdujo en la IA para obtener un render en 3D. Como no existía un coche real que copiar, la colocación de los logotipos también se inventó.
Los actores principales se seleccionaron por casting y se fotografiaron en estudio, y a partir de esas imágenes se crearon sus gemelos digitales.
Las herramientas
El modelo principal fue Seedance 2.0, de generación de vídeo. Magnific, autorizado para uso comercial, sirvió para obtener el mismo diseño desde distintos ángulos, y Photoshop se usó para los retoques manuales.
Costa reconoce que el proceso tiene zonas opacas: «En ese sentido, es un poco una caja negra». Y matiza la idea de que la IA abarate siempre la producción: «Supongo que la respuesta obvia sería que la IA completa es más barata, pero no está tan claro».
Para el codirector, la tecnología no cambia lo esencial del trabajo: «Que sea una película hecha con IA no cambia nada en esto».
El zumo
El anuncio de Standard Chartered muestra que la IA no elimina el trabajo creativo, lo desplaza. El punto de partida sigue siendo un lápiz, y las decisiones sobre derechos y referencias pesan tanto como la herramienta elegida.







