LVMH ingresó 18.504 millones de euros entre julio y septiembre, frente a los 18.280 millones del mismo periodo de 2025. En términos orgánicos, es decir, sin el efecto de las divisas ni de los cambios en el perímetro del grupo, el crecimiento se queda en el 1 %.
En los nueve primeros meses del año, el grupo acumula 57.148 millones de euros, un 2 % menos que hace un año en cifras reportadas y un 2 % más en términos orgánicos. El comunicado se publicó el 12 de octubre.
Moda y marroquinería, el negocio que más pesa, cae
El descenso se concentra en moda y marroquinería, la división de Louis Vuitton y Dior y la más grande del grupo: ingresó 8.245 millones de euros en el trimestre, un 5 % menos en términos orgánicos. Según FashionUnited, la directora financiera, Cécile Cabanis, atribuyó la caída a un entorno más difícil para el consumidor chino y a la situación en Oriente Medio.
El grupo no publica cifras por región en este avance, pero sí describe la tendencia: buen crecimiento en Estados Unidos, Europa y Japón, y menor actividad en China.
Lo que sí crece: joyas, perfumerías y vino
El resto de divisiones compensa parte del frenazo. Relojería y joyería, donde están Tiffany y Bulgari, sube un 6 % orgánico, hasta 2.500 millones. La distribución selectiva, con Sephora, crece un 8 %, y vinos y licores, un 6 %, apoyada en la recuperación del champán en Europa. Perfumes y cosmética avanza un 1 %.
En su previsión, LVMH afirma que «sigue confiado» y que mantendrá una estrategia centrada en «reforzar continuamente el deseo por sus marcas».
El contraste de Brunello Cucinelli
En la misma semana, la italiana Brunello Cucinelli, referente del llamado lujo discreto o sin logotipos, presentó unas cifras opuestas. Sus ventas de los nueve primeros meses alcanzaron 1.120 millones de euros, un 13,3 % más a tipo de cambio constante, y el tercer trimestre creció un 13,5 %.
La firma ha elevado su previsión para 2026, de un crecimiento de entre el 10 % y el 11 % a un 12 %. Crece en todas las regiones: un 20 % en América, un 14 % en Asia, donde China es su principal motor, y un 7 % en Europa. «Nuestra notoriedad no es de masas», resumió su fundador al presentar los resultados.
La comparación tiene límites: Cucinelli factura en nueve meses menos de lo que LVMH ingresa en una semana, y su cliente es mucho más reducido. Pero muestra que el frenazo no afecta a todo el lujo por igual.
El zumo
El lujo no se frena en bloque. Los datos apuntan a que sufre más la moda ligada al logotipo y al cliente aspiracional, mientras la joyería y el lujo discreto, dirigidos a clientes con más poder adquisitivo, siguen creciendo incluso en China.







