En Malasia, las lluvias intensas forman parte del día a día. Mitsubishi Motors Malaysia ha decidido aprovecharlo para promocionar su SUV Xforce, pero sin esperar a que llueva: ha instalado una nube artificial sobre el techo del coche que deja caer agua mientras circula.
La acción, llamada «Xforce Roving Cloud», recorre las calles de Kuala Lumpur y de localidades de su área metropolitana como Klang, Subang Jaya o Shah Alam. El resultado es una escena llamativa: un coche rojo bajo una lluvia localizada mientras el resto del tráfico circula en seco.
El producto como protagonista
La nube no es un adorno. Sirve para enseñar en la calle el Wet Mode, el modo de conducción del Xforce pensado para lluvias fuertes, que según la marca ayuda a mantener la estabilidad y el control sobre superficies mojadas.
La comunicación en redes juega con la idea en tono de humor: «Algunas personas consultan la previsión meteorológica… Nosotros traemos la nuestra», escribe la marca. En otra publicación admite: «Sí, nos hemos tomado el modo Wet Mode demasiado al pie de la letra».
Un concurso para multiplicar el alcance
Para que la acción llegue más allá de quien se cruza con el coche, Mitsubishi ha lanzado un concurso. Los participantes deben localizar el Xforce con su nube, fotografiarlo y publicarlo en historias de Instagram o Facebook con el hashtag #XforceRovingCloud, etiquetando a la marca. Deben seguir sus perfiles y tener las cuentas abiertas para que se puedan verificar las publicaciones.
Habrá 20 ganadores, que se repartirán premios valorados en conjunto en hasta 10.000 ringgits malasios.
La mecánica convierte a los conductores y peatones en difusores de la campaña: cada foto publicada es una prueba de que la acción existe y un anuncio gratuito para la marca en las redes de sus participantes.
El zumo
En lugar de contar en un anuncio que el coche se comporta bien con lluvia, Mitsubishi lo enseña en la calle y deja que el público lo grabe. Una ventaja técnica difícil de explicar se convierte en una imagen que se entiende sin palabras.







