Apple ha lanzado «Switch to Safari», una campaña para convencer a quienes usan sus dispositivos de que dejen Chrome, el navegador de Google, y elijan Safari como predeterminado. El mensaje es directo: según Apple, Safari es más rápido, más privado y más seguro que su rival.
La campaña se apoya en una web interactiva, apple.com/safari/switch, con una decena de razones, gráficas comparativas, una tabla y una sección de preguntas frecuentes. Se completa con dos vídeos en el canal de YouTube de Apple dedicados a dos funciones concretas.
Los argumentos: batería, velocidad y rastreadores
Apple compara los dos navegadores en varios terrenos. Asegura que Safari carga más rápido las páginas visitadas con frecuencia, consume menos batería y permite hasta cinco horas más de reproducción de vídeo en streaming en un Mac que Chrome.
El argumento principal es la privacidad. Según la compañía, Chrome permite que más rastreadores de terceros sigan a los usuarios y vendan sus datos a anunciantes. Los vídeos se centran en Intelligent Tracking Prevention, que impide que las empresas de datos creen perfiles a partir de la navegación, y en Distraction Control, que oculta con un clic los elementos molestos de una página.
El regreso de una fórmula clásica
La comparación directa con un rival es una fórmula que Apple conoce bien. Entre 2006 y 2009, «Get a Mac» enfrentó en 66 anuncios a un Mac, interpretado por Justin Long, con un PC, interpretado por John Hodgman. Aquella campaña, firmada por TBWA\Media Arts Lab, sigue siendo una referencia de la publicidad comparativa.
La nueva pieza llega pocos meses después de «Clingers», otra campaña comparativa en la que los rastreadores aparecían como personajes con monos plateados pegados a quienes navegaban con teléfonos que no eran iPhone. Apple convierte así la privacidad en el eje de su comunicación frente a Google.
El contexto ayuda a entender la elección: Google es a la vez el dueño del navegador más usado del mundo y una de las mayores empresas de publicidad. Apple, que no vive de los anuncios, puede usar la privacidad como diferencia sin contradecir su modelo de negocio.
El zumo
Apple no compite en precio ni en funciones novedosas: compite en confianza. Al comparar Safari con Chrome, el mensaje de fondo no es qué navegador es mejor, sino cuál de las dos compañías gana dinero con los datos de quien navega.







